trastorno obsesivo compulsivo

Síntomas y causas del TOC: TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO

Trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y sus síntomas

El trastorno obsesivo compulsivo es una afección mental. La cual se caracteriza porque la persona que lo padece tiene patrones de pensamiento obsesivos u obsesiones, así como una serie de comportamientos repetitivos denominados compulsiones.

Las obsesiones de este trastorno están conformadas por pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y no deseadas que le causan ansiedad. Y de las cuales las personas afectadas no consiguen deshacerse.

Las obsesiones son pues repetitivas, intrusivas y persistentes. Las hay de muchos tipos distintos. Por ejemplo, hay quienes se obsesionan con el temor a ensuciarse o enfermarse,  otros con el orden específico de las cosas o la limpieza, algunos con supersticiones o ideas religiosas, etc.

Las compulsiones del TOC por su parte, se refieren a los comportamientos repetitivos que las personas con TOC se sienten impulsadas a hacer, con la finalidad de reducir la ansiedad que le generan sus obsesiones.

Las compulsiones pueden manifestarse en forma de rituales. Los que proporcionan un alivio temporal a los pensamientos obsesivos. No obstante, estos comportamientos también suelen ser excesivos, agotadores y poco gratificantes.

El trastorno obsesivo compulsivo puede comenzar en la infancia. Aunque lo más común es que surja en la adolescencia o en la juventud temprana. Mientras que los síntomas pueden variar de manera progresiva o empeorar en períodos de mayor estrés.

Además se le considera un trastorno de por vida, que en casos graves puede llegar a ser incapacitante. Pues quienes sufren un TOC, suelen dedicar mucho tiempo a sus obsesiones  y a las compulsiones que las calman.

La pérdida de tiempo, así como el malestar provocado por el TOC, deteriora la calidad de vida. Pues no solo disminuye la interacción social, sino que afecta el rendimiento laboral y la autoconfianza.

Algunas personas con TOC se obsesionan con el orden y la limpieza | Foto via Pixabay

Causas del trastorno obsesivo compulsivo

Aunque se desconoce las causas precisas del trastorno obsesivo compulsivo, se considera que son de origen multifactorial. En las que influyen factores genéticos y neuroquímicos, así como otros vinculados con la biología cerebral.

Estudios han demostrado que la genética tiene un peso importante en el desarrollo de este trastorno. Pues más del 20% de los familiares de personas que lo padecen también lo tienen.

La mayoría de las alteraciones genéticas asociadas con este trastorno están relacionadas directa o indirectamente con la neurotransmisión de la serotonina. La cual también tiene que ver con otros trastornos como la ansiedad y la depresión.

Investigaciones han demostrado que ciertas alteraciones cerebrales en el córtex cingulado, el córtex orbitofrintal, el núcleo caudal y los ganglios, así como traumatismos craneoencefálicos en esas áreas, incrementar los riesgos de padecer un TOC.

Sin embargo, otros factores también pueden desempeñan un papel importante en el origen del TOC, como lo son el ambiente y algunos aspectos culturales. Los cuales pueden detonar la aparición o promover el mantenimiento de las conductas obsesivo-compulsivas.

Por ejemplo, la influencia de un estilo educativo restrictivo, es decir, demasiado exigente, o basado en normas morales demasiado estrictas o con excesivas responsabilidades, pueden incrementar las probabilidades de padecer un TOC.

Además, algunas características de la personalidad como la sumisión, la resistencia al cambio, la aversión al riesgo y la ansiedad de separación, pueden agudizar o empeorar los síntomas.

Diagnóstico y tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo

El trastorno obsesivo compulsivo puede tener serias consecuencias para la persona que lo sufre. Ya que puede causar el deterioro de su vida profesional, así como afectar sus relaciones sociales y  vida personal en general.

Además, las repercusiones pueden ser mayores dependiendo de la gravedad de las obsesiones. Pues quienes padecen este trastorno tienen también más riesgo de sufrir otras afecciones mentales como ansiedad, depresión y adicción a sustancias.

De allí la importancia de que una persona con TOC reciba un tratamiento adecuado que le permita recuperar el control de su vida, y le ayude a controlar los síntomas. Para ello, antes es necesario que reciba un diagnóstico.

Lamentablemente, en muchos casos el diagnóstico acertado se retrasa por años. Pues en la mayoría de los casos, los pacientes no perciben sus síntomas como una enfermedad, sino como rasgos de su personalidad. Por lo que pasa mucho tiempo antes de recibir el tratamiento idóneo.

Regularmente, el TOC es tratado por especialistas con psicoterapia, fármacos o una combinación de ambos. En los casos leves, lo más recomendable es comenzar con psicoterapia. Y en función de la respuesta combinar con medicación o no.

En los casos más severos en cambio, es más conveniente emplear la combinación de psicoterapia y medicación. Pero siempre es aconsejable comprender muy bien en que consiste la enfermedad y cuáles son sus síntomas. Pues este será el primer paso para la recuperación.

La terapia psicológica que ha proporcionado los mejores resultados en el tratamiento del TOC  es un tipo de terapia conductual denominada exposición con previsión de respuesta. Mientras que los fármacos empleados son la clomipramina, y  los antidepresivos denominados ISRS.

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