La Procrastinación

La Procrastinación

La procrastinación es el aplazamiento o postergación de nuestros deberes u obligaciones, para otorgarle mayor prioridad a otras actividades. Las cuales, aunque menos relevantes, nos resultan más agradables o menos desafiantes.

No se considera a la procarstinación un trastorno mental. Pero en casos severos y recurrentes, puede provocar repercusiones importantes como bajo rendimiento escolar o disminución de la productividad laboral, así como estrés, ansiedad, y otros efectos adversos.

A pesar de que, cuando procrastinamos somos conscientes de que estamos evadiendo nuestra responsabilidad, con las respectivas consecuencias negativas que esto implica, todos procrastinamos alguna vez.

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Es por ello que cabe preguntarse, si nos hace sentir mal, ¿Por qué procrastinamos? Fuschia Sirois, profesora de Psicología de la Universidad de Sheffield, asegura que las personas repiten el círculo de procrastinación por una “incapacidad para manejar estados de ánimos negativos”.

Un estudio publicado en 2013 por investigadores canadienses concluyó que la procratinación no es un problema de pereza o mala gestión del tiempo. Sino un intento por “reparar el estado de ánimo” a corto plazo, aunque se trate de un alivio temporal.

Cuando una tarea nos hace sentir ansiedad o inseguridad, nuestro cerebro la interpreta como una situación amenazadora. Por eso tendemos a eliminar la amenaza presente, a pesar de estar conscientes de que postergar la actividad, realmente generará un estrés mayor en el futuro.

La procrastinación recurrente genera estrés y ansiedad | Foto de Alexander Dummer en Pexels

Cómo vencer la procrastinación

Judson Brewer, investigador del centro de Plenitud Mental de la Universidad de Brown, asegura que, para romper el hábito de procrastinar, es necesario, ofrecerle al cerebro una mejor recompensa que evadir sentimientos adversos presentes en detrimento de nuestro “yo” futuro.

Combatir la procrastinación beneficia nuestra salud | Foto via Pixabay

Esto requiere de un trabajo principalmente interno. Pero una lista de claves para valorar los beneficios de ponernos en acción, publicada por la Universidad de Harvard, puede ser muy útil en la lucha por combatir la procrastinación:

  • Imagina vívidamente la satisfacción y tranquilidad que sentirás una vez realizada la tarea.
  • Cuenta lo que debes hacer, esto nos compromete a cumplir con nosotros mismos y con los demás.
  • Evalúa todos los posibles efectos negativos de la postergación de tus tareas.
  • Evitar pensar en todas las acciones que conlleva la tara, identifica el primer paso, y da uno a la vez.
  • Premia tus avances con pequeñas recompensa, así será menos tentadora la dilación.

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